Gerardo Chavez - Artista Plastica

 

Impresiones personales sobre mi obra

El dibujo es la base primordial de mi pintura, es imprescindible para mí realizar una serie de croquis antes de componer el ambiente general de mi cuadro. Una vez iniciada esta primera etapa yo me doy con seguridad a ver claro los personajes mutantes que me exijo en ese momento. Aparecen pues una serie de formas retorcidas o extrañas que son hechas con el fin de escapar de cierta realidad ya establecida. El color hace parte de ello a medida que las figuras van buscando su ambiente; yo creo que el color viene ligado a cada forma como una complicidad de gusto. Contrario a lo que anteriormente me sucedía, hoy puedo apreciar que las formas vienen sugiriendo su propio colorido. Otras veces yo no podía prescindir de ellas y de hacer manchas de color para descubrir mis formas. Hoy yo me dedico a recrear una serie de objetos entrelazados o formas anatómicas que van sin duda a darme un personaje extraño o inquietante. Resultando así el elemento más importante de mi pintura o sea lo inquietante. La rueda aparece en muchos de mis cuadros como también una serie de exaltados pechos y muslos provocantes, entrelazados de animales diabólicos maliciosamente agresivos o gentiles; en muchos de los casos identificándose al sexo o al hombre. El elemento rueda determina en lo estático de mis cuadros una dinámica, actualizando casi con movimiento mis híbridos personajes.

De otra parte, el aspecto técnico proviene igualmente de una intensa labor. En mi caso, por ejemplo, he venido realizando una serie de trabajos con técnicas diferentes como también tendencias o escuelas. En el inicio de mi carrera me preocupaba mucho por el parecido de las cosas, esto a su vez me iba esclavizando en sus reglas, perspectivas y proporciones etc., yo no era más que un simple intérprete dedicado a una rigurosa disciplina; poco a poco fui comprendiendo el significado plástico de ella hasta romperlas y distorsionarlas, descubriendo así formas rítmicas y armoniosas. Los diversos materiales y técnicas se asociaban igualmente a procurarme la conveniente manera para rendir más personalmente sobre mi trabajo, es así como después de haber trabajado mucho en dibujo, óleo, y litografía, incursiono en el pastel graso sobre tela, técnica que convenía perfectamente a mis personajes de los años 70-80, haciendo mi obra más personal.

Ocho años después, cierta nostalgia me lleva a trabajar nuevamente el óleo, su olor me faltaba como también ensuciarme las manos con pintura. Es sin duda un material maravilloso, posible de ir más allá, haciendo más rico el colorido de mis imágenes, a pesar que éstas actualmente se dramatizan con una paleta monócroma, creando contrastes y haciendo más clara la lectura del mundo recargado de mi obra, permitiéndome a veces realizar ensayos sobre materiales totalmente rústicos o primarios.